Cabecera

"No hay barrera, cerradura, ni cerrojo
que puedas imponer a la libertad de mi mente"

Virginia Woolf

viernes, 21 de junio de 2013

Siete días, una semana, un día de la Música



Hace tiempo confesé aquí que para mí, como para Nietzsche, sin música la vida sería un tremendo error y que no hay día en el que la música no me acompañe de alguna manera. Resulta que hoy es el  Día de la Música,   eso dicen, y por ello habrá muchas celebraciones en su honor. Me gusta la idea, me alegro, aunque si por mí fuera las calles siempre estarían llenas de música y cada momento con su banda sonora incorporada con su puntito dramático o alegre.



Por esto mismo, para celebrar la música, mi entrada de hoy será algo especial. 
Una canción para cada día de la semana.



Difícil despertar a la rutina el odioso lunes, sobre todo, si lo que nos espera es previsible, una pequeña muerte cotidiana que maldita la falta que nos hace enfrentarnos a ella. Siempre llegará a traición y por la espalda.





Avanza la semana, el tren se pone en marcha y hacia la estación del   martes  guiados por el viento.





Mitad de la semana, continuamos el camino tan solo siendo fieles a nosotros mismos, aguantando el tirón y, de alguna manera, ahí estaré yo también, contra el muro de un   miércoles  por la tarde (¡no se puede decir mejor!)






Él, que inauguró este blog, no puede faltar, mi chico del   jueves  aterrizando en la mañana.






Llegamos al  viernes  y, por obvia, me resistía a ponerla pero ha ganado por goleada después de una dura batalla con otras candidatas y porque nosotros también nos la hemos ganado después de superar cinco duros días. Además, ¿hay alguien capaz de llegar al viernes sin estar enamorado?






Sábado ya. Aquí me vais a permitir, con esta canción del sábado, una licencia poética que me granjeó entre mis amigos durante mucho tiempo el título de moña, de “muy moña”,  y me la tararearon burlonamente durante mucho tiempo hasta que se cansaron. Me sigue gustando aunque ahora mi gusto es otro y mi música también. Pero eso es otra canción.  






Por último, la perfecta canción para hacer que en una mañana de  domingo  alguien sonría.






¡Feliz Día de la Música!

Cave Musicam!

¿Cual es tu canción?