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"No hay barrera, cerradura, ni cerrojo
que puedas imponer a la libertad de mi mente"

Virginia Woolf

viernes, 10 de mayo de 2013

Dos años en tres días



La vida es muy peligrosa.
No por las personas que hacen el mal,
Sino por las que se sientan a ver lo que pasa.
 Albert Einstein



Este domingo volveremos a salir a las calles a tres días del segundo aniversario de aquella Spanish Revolution  y su  15M que nos puso en boca de todos.  

Paul Klee, Angelus Novus, 1920*

¿Desde entonces qué ha sido de nosotros?
¿Qué ha pasado?

Pues que nos habíamos quedado cortos en nuestras previsiones y que la voracidad del Sistema es aún más grande de lo que nos temíamos, que arremete contra todo lo que se interponga a sus propósitos inclusive la vida de las personas, simples números para ellos.

Hemos aprendido que nos han estado robando mucho y durante mucho tiempo haciéndonos creer que todos nuestros impuestos caían en buenas manos y tendrían una buena gestión. Ahora sabemos que hemos subvencionado mucho palacete, mucha vacación de lujo y vidas a todo tren.

Que la corrupción alcanza a todas las Instituciones del Estado a la sombra de unos partidos cuyos engranajes han propiciado el engaño, el amiguismo y el enriquecimiento ilícito a costa de los contribuyentes.

Que existía un producto bancario que llamaban “preferentes” que se vendió sin escrúpulos a quien menos podía defenderse, que hay que tener las espaldas muy anchas para hacer algo así a sabiendas de que era pura basura. Y aún así, hemos visto como se inyectaba cantidades indecentes de  dinero a los bancos para salvarles de sus propios desmanes, al tiempo que se nos convencía de que estábamos viviendo por encima de nuestras posibilidades y que gran culpa de lo que pasaba era nuestra.

Que nuestro sistema de Sanidad público en pie gracias al dinero de todos y que nos ha llevado años construir, ejemplo y motivo de envidia fuera de nuestro país, tampoco se libra de estar dentro de sus objetivos, también está en venta. Ya hemos dicho que la vida humana no es detalle a tener en cuenta en todo este proceso.

Que son tan cutres en sus maneras y en sus estrategias que descaradamente para perpetuar este orden de cosas focalizan todas sus energías en desestabilizar aún más el sistema público de Educación en España (algo ya hemos dicho aquí al respecto) como si no estuviéramos observándoles, como si fuéramos tontos y fuéramos a aceptar sin más sus planes (¡Ay, esta LOMCE!).

Pero siendo todo esto muy, muy, terrible es en la  apatía y resignación de la gente donde está el mayor enemigo si queremos cambiar las reglas del juego y nuestras condiciones de vida, al fin y al cabo está en juego el destino de todos y, si acaso esto no importara demasiado, también está en juego el destino de nuestros hijos. Ellos lo saben y abonan esta dejadez, este sentimiento de fatalidad, el miedo, el sentimiento de que nada se puede hacer, que estas son las reglas, para de este modo evitar obstáculos en su camino.

Queda mucho camino por delante para poder darle la vuelta a esta Democracia maltrecha y engañosa. Y lo primero es que de una vez por todas nos concienciemos de que la construimos entre todos y que todos tenemos una labor concreta en su mecanismo. Dejar en manos de advenedizos nuestro futuro nos ha llevado al punto en el que nos encontramos: completamente vendidos.




Vamos para dos años del nacimiento del  Movimiento 15M  y quiero ceder la voz a una de sus portavoces que decía así el pasado martes: "el movimiento está aquí para recordar que las políticas públicas están para servir a la ciudadanía, no a las élites financieras", por lo que, dos años después de que estallase esta ola de descontento social, es necesario "seguir luchando" y reivindicando que la democracia "no debe reducirse a la lógica representativa".

Los mimbres ya los vamos teniendo y poco a poco, los ciudadanos más concienzados van dando batalla y agrupándose en pequeñas plataformas que vienen a unirse al gran sentir general y a estas ganas de cambiar. Pero en esto debemos estar todos. Será la tela de araña en la que consigamos aislar al enemigo y orientemos nuestros pasos hacia una Sociedad más justa

Hace unos días me hablabais de la necesidad de un Pacto de Estado que deje a un lado la eterna batalla entre partidos y se centre en solucionar los problemas con voluntad firme. Creo que ese pacto sólo se propiciará con la presión ciudadana pues pretender que ellos de motu propio abandonen el proceder que han llevado durante décadas es una utopía, mientras puedan seguirán perpetuándolo, a ellos les va bien así, les es cómodo. En nuestras manos está darles el toquecito que les ponga en su sitio que no es otro que el servicio público.

“¡INDIGNAOS! Luchad, para salvar los logros democráticos basados en valores éticos, de justicia y libertad prometidos tras la dolorosa lección de la segunda guerra mundial. Para distinguir entre opinión pública y opinión mediática, para no sucumbir al engaño propagandístico. “Los medios de comunicación están en manos de la gente pudiente”, señala Hessel. Y yo añado: ¿quién es la gente pudiente? Los que se han apoderado de lo que es de todos. Y como es de todos, es nuestro derecho y nuestro deber recuperarlo al servicio de nuestra libertad.”
Prólogo de José Luís Sampedro al libro “¡Indignaos!” de Stéphane Hessel


Supongo que ni estoy siendo original, ni soy la primera si recurro ahora a Lope de Vega con su Fuenteovejuna  para compararla con la situación que en estos días estamos viviendo. Cuando veo acciones como los famosos escraches que lleva acabo la PAH ganas me dan de gritar “¡Fuenteovejuna, Señor!” pues me siento parte de todas y cada una de esas acciones.

En Fuenteovejuna fue el honor ultrajado de una sola persona la gota que colmó el vaso e hizo levantar a todo un pueblo. Aquí los ultrajados somos todos.

¿No te indignas?


* Cuadro que abre el libro de Stéphane Hessel, "¡Indignaos!" con el comentario que Walter Benjamin, primer propietario de la obra, hizo del mismo donde veía a ángel ahuyentando "esta tempestad que llamamos progreso".