Cabecera

"No hay barrera, cerradura, ni cerrojo
que puedas imponer a la libertad de mi mente"

Virginia Woolf

viernes, 5 de abril de 2013

...y por fin la eternidad


Veamos, hemos esbozado algún trazo sobre la duda (¡gracias, Groucho!), cazado alguna idea sobre Lenguaje y Filosofía con Wittgenstein y, de la mano de algún que otro poeta, nos acercamos un poquito a la Poesía.  Si me habéis seguido hasta aquí y lo habéis seguido con interés, ya os tengo donde quería: en el centro mismo del corazón y su metáfora. Hemos llegado a María Zambrano. En ella encontramos que todo esto de lo que hablábamos desemboca casi de puntillas en su Razón Poética donde cabeza y corazón se unen. Poesía y Filosofía de la mano.

Nunca nadie me habló de María Zambrano hasta el día en que conocí a Eliseo Alberto, Lichi, y compartí con él y unos amigos una noche sin prisas y llena de buena conversación. Esa noche nos dieron las tantas y llegué al trabajo sin dormir pero completamente transformada y feliz por todo lo que oí y aprendí a su lado.

Siento cierto placer hoy al verles reunidos en este post.



En 1992 Lichi publica “La eternidad por fin comienza un lunes”, título tomado de un poema de su padre Eliseo Diego, cuyo argumento principal se desencadena el día que María Zambrano da en La Habana su conferencia “La metáfora del corazón”.

“La joven María Zambrano reinaba desde un trono de terciopelo verde… … y usaba para sus cigarrillos una boquilla de ébano. Jamás mujer alguna la habrá manejado con tanta elegancia y gracia, pensaba Asdrúbal cuando le oyó decir a boca de jarro que el corazón es grande “como un espacio que dentro de la persona se abre para dar acogida a ciertas realidades”… … el corazón no arde como fuego sino como llama, “llama que no produce dolor sino felicidad”


Dicha conferencia sucedió en verdad el 24 de febrero de 1965 en La Habana, fruto de la estrecha colaboración de Zambrano con la cultura cubana desde que se viera obligada a exiliarse al comienzo de la guerra en España.

El mago Asdrúbal encontró ese día la solución para materializar de una vez por todas el truco de los trucos, un sueño largamente acariciado, el gran número “De Corazón a Corazón”


“Lo que hasta esa tarde parecía pura fantasía, comenzaba a madurar en una manera de ver y entender la vida, en una posibilidad de franquear los límites establecidos por veinte siglos de razón  …se creyó apto para acorralar entre los fuegos cruzados de la inteligencia y de la poesía aquel detalle que por ser tan simple había pasado inadvertido. “Mas antes de llegar el corazón a esa asunción suprema que es el amor, aún le queda mucho trabajo”, oyó decir en una nube de humo: “Trabajo oscuro y sin expresión alguna, o al menos sin palabras, que el amor al fin encuentra siempre”. La joven interrumpió por unos segundos la lectura del texto, bebió unos sorbitos de agua, y cargó la boquilla antes de concluir: “Lo profundo es una llamada amorosa. Por eso, toda sima atrae”


Lo que pasa a continuación en el libro es digno de leerse y lo recomiendo vivamente, por su prosa desbordante, la magia que destila, su sentido del humor. Le compararon con García Márquez (amigo suyo, por cierto) pero, aún siendo muy clara la influencia de ese realismo mágico, Lichi bebe de muchas otras fuentes que consiguen crearle una voz propia. Seguramente muchos recordaréis la película Guantanamera cuyo guión es suyo.

El corazón, “la entidad más implacablemente condenada al destierro” cuando la corriente Romántica europea llegó a su fin, “… pesa; y es lo peor, puede hacer sentir su peso, que equivale al del universo entero, como si en él pesara la vida de alguien que, en la vida, no puede ya vivirla. Es la pesadumbre, esa palabra tan hondamente española, la pesadumbre que proviene siempre del corazón”

Pero Asdrúbal, gracias a las palabras que oyó aquella tarde a María, consiguió el coraje suficiente para materializar su sueño y llevar literalmente a su amada en el corazón. El truco tendréis que leerlo ;)

Por supuesto, que el pensamiento de María Zambrano no se resume en un truco de magia, ni yo quiero que quede ahí esto. Ella es una de las filosofas más inclasificables que ha habido, difícil hacerlo cuando su empeño fue traducir lo invisible.

No dejéis de ver este estupendo reportaje de La Mitad Invisible que hoy os cuelgo aquí.
Seguramente lo entenderéis todo mucho mejor pero no seréis capaces de explicarlo.




Bibliografía:
María Zambrano “Hacia un saber sobre el alma”, Alianza Literaria, 1987
Eliseo Alberto “La eternidad por fin comienza un lunes”, Ed. Anagrama, 1992