Cabecera

"No hay barrera, cerradura, ni cerrojo
que puedas imponer a la libertad de mi mente"

Virginia Woolf

miércoles, 10 de abril de 2013

En torno a José Luís Sampedro




Bueno, ¿qué tal ayer?.
Al final no como con mi sobrino, así que podemos quedar
directamente en el sitio a la hora que estimes oportuno(y eliges tú, que sabes cómo está la cosa de gentío por haber ido ayer...)
Ana




Genial.............
Ya te lo contaré con detalle. Nos encantó. Fue muy interesante y enriquecedor.
Por cierto, no te preocupes por el aforo, la asistencia y demás... por lo menos ayer estábamos en familia y tan ricamente, fue muy íntimo y muy cercano. Como este tipo de conferencias han
empezado a hacerse ahora, seguramente no son muy conocidas, y de cualquier modo no son
atractivas para la gente en general.
Mi García Montero estuvo sembrao y Matilde Moreno, de Aranjuez, todo un personaje que hizo una exposición preciosa y sin a penas mirar sus apuntes.
Sampedro entrañable, lúcido, hoy es la segunda parte de su conferencia Canción de Aprendizaje.
Paloma



Tuve la gran suerte durante unos días, en el Otoño del 2004, de estar muy cerca de José Luis Sampedro. El Foro Complutense dio en el Paraninfo de la Universidad unas conferencias con el título “En torno a José Luís Sampedro” a las cuales asistí junto con un grupo de amigos. En ellas se habló por supuesto de Economía pero, sobre todo, del “Oficio de Narrar”. Alrededor de Sampedro se congregaron autores como Luís García Montero, Marina Mayoral, Carlo Frabetti o Matilde Moreno.

Recuerdo lo impactante que resultó conocer a alguien tan bien “vivido”, tan sencillo en su verdad y tan cercano. En mi casa había crecido con la idea esa de que alguien “muy estudiado” era a la vez alguien "muy estirado” y con Sampedro se me cayeron todos los tópicos y descubrí a un ser humano como yo quería ser y a quien imitar.


-No es el resultado de una fórmula aplicada, es algo que se hace instintivamente y creo que a ello contribuyen
algunas cosas. Primero y muy importante es reírse de todo, especialmente de uno mismo. Creerse importante
es lo más nefasto que hay, si uno se sitúa en un plano realista, de sencillez y humildad -creo que no se puede
ser de otra manera-, uno llega a ser bastante indestructible. La juventud en mi caso no es el resultado de
ningún secreto, me resulta más agradable tener este espíritu. Vivo mejor así.


Todos los conferenciantes estuvieron a la altura que imponía la cercanía del maestro pero él fue lo mejor de todo, por algo nos reuníamos en su nombre, y nos dio una clase práctica de cómo Ser y cómo Estar. Que luego nos hablara de Literatura o de cómo narrar fue casi lo de menos pero ayudó a conocerle un poquito mejor.

Después vino la Indignación, el 15M, la movilización social, salir a la calle, y ahí estuvo él, tomando partido, dando ejemplo una vez más y posicionándose al lado de los que siempre pierden. Lo dijo una vez “hay dos tipos de economistas los que trabajan para hacer más ricos a los ricos y los que trabajamos para hacer menos pobres a los pobres”






Hoy ya no está, nos venía avisando que se iba, que ya quedaba poco, y llegó el momento. Es triste que alguien que aportaba tanto cada día que abría los ojos, que daba tanto sin medida y que era tan imprescindible frente a la barbarie financiera y cultural ya no esté. Pero ahí está su vida y su herencia.
Me quedo con las palabras de Olga, su viuda: “Que se le llore lo menos posible y que se siga luchando lo máximo posible”.

Gracias, Profesor.