Cabecera

"No hay barrera, cerradura, ni cerrojo
que puedas imponer a la libertad de mi mente"

Virginia Woolf

jueves, 14 de marzo de 2013

Cucarachas

Sé poco de Economía, no me despierto por las mañanas oyendo la actualidad financiera, al igual que tampoco me entero de qué tiempo va a hacer ese día. Las páginas sepia del periódico siempre acaban intactas en el cesto de los papeles y, en días como hoy, que hace un frío de cojones, me sorprendo en la calle en minifalda y congeladita. Pero ya me voy centrando, ya voy viendo que así no voy a ninguna parte, ya sé que, si quiero sobrevivir, tengo que prestarle más atención tanto al curso de la Economía como al meteorólogo de turno, me va la vida en ello.

Al hombre del tiempo le dejaré en paz, bastante hace el pobre por avisarme y yo empeñada en lucir pierna. Pero a los señores gestores que se les ha confiado la administración del mundo y que se les llena la boca diciendo que todo lo hacen por nuestro bien les digo algo: no me quieran tanto.

No me gusta ver cómo a consecuencia de sus políticas económicas, tan bien pensadas, muy cerca de mí se mata la gente ante la desesperación de no cumplir ni sus plazos, ni sus leyes. No me gusta que por nuestro bien (si no ¿por qué están donde están?) refuercen a los que roban y ahogan a la gente. No me gusta ver cómo desmantelan el sistema público de sanidad y enseñanza que tanto nos costó conseguir. No me gusta saber que el capital es su único interés y lo maquillen de labor social. No me gusta que no den explicaciones ni admitan preguntas. No me gusta que se enzarcen en debates inútiles para distraer la atención como trileros. No me gusta que ellos no se priven de nada y al mismo tiempo exijan austeridad. No me gustan las cucarachas.




¿Dónde ha estudiado esta gente?
Hasta yo, que, como ya he dicho, presto poca o nada de atención a la Economía, entiendo que sin gente que trabaje, que compre y que venda, no hay un posible crecimiento y una sostenibilidad del sistema. Aquí les dejo este gráfico que dada su complejidad  me presto a explicarles si les surge alguna duda. La educación pública me dio sobre todo sentido común.




Bueno, tan ingenua no soy, claro que lo entienden, lo que pasa es que, como su objetivo es otro, por ahora la respuesta a este esquema, que no sería otra que allá donde pone Aumento ponga Descenso y donde pone Descenso ponga Aumento, queda en suspenso hasta tenernos en el punto que quieren, que no es otro que el de reducirnos a pura escoria manejable que por cuatro duros esté dispuesta a ganarse el pan y seguir manteniendo sus privilegios, sus indemnizaciones millonarias y sus retiros honorables. Así, llevándose por delante a quién sea necesario y delante de nuestras narices, perpetúan su especie y, como consecuencia, agudizan las desigualdades sociales.

No me digan que no hay alternativa porque sí la hay.

Y yo me pregunto qué hacemos votando a quienes, sin reparo, se presentan de salvapatrias pero luego el sufrimiento de su pueblo lo ven como un mal necesario o, peor aún, lo ignoran. Tienen un nombre: cucarachas

¿Qué coño hacemos votándoles?